Por Edwin Santana
El
término Posverdad es un neologismo
traído al español directamente de la traducción del inglés post-truth y que, según el diccionario Oxford[i] es un adjetivo “que describe la situación en la cual, a la hora de crear y
modelar opinión pública,
los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales”[ii]. A su
vez, el referido diccionario inglés declaró a "post-truth",
como la palabra internacional del año 2016, citando un aumento de 2,000% en su
uso en comparación con 2015
Lo relevante del adjetivo no es lo novedoso –que no es tan
nuevo, según Richard Kreitner (2016) , quien sitúa su
introducción en el año 1992 por un escritor serbio-americano llamado Steve
Tesich-. Tampoco resulta ser lo más relevante acerca del término lo de moda que
se ha puesto, sino la influencia que la práctica que describe el concepto está
ejerciendo sobre diversos campos de la vida cotidiana y las repercusiones que
esto pudiera tener, incluso para la ciencia, y que se verán brevemente a
continuación.
Vida
cotidiana, redes sociales y posverdad
Las
redes sociales se han convertido en el principal medio a través del cual las
personas se informan de lo que pasa, tanto a nivel local como a nivel
internacional. Pero el hecho de que en estas no haya ningún control sobre lo
que se publique (algo así como un filtro para saber si lo que se está promoviendo
se corresponde con la realidad o no intenta despertar sentimientos especiales
en los receptores), hace que sean también el medio idóneo para la propagación
de informaciones que, como tienden a reafirmar creencias o sentimientos, son
repetidas y compartidas sin miramientos por parte de los usuarios que las
reciben. En ese sentido, en la actualidad, las redes sociales son el trampolín
principal de difusión de posverdad. Esto afecta directamente la vida cotidiana,
pues por la facilidad que representa leer rápidamente una publicación, ver una
imagen o un video corto a través de las redes sociales, las personas, que se
han acostumbrado a ese estilo de vida, no se preocupan por verificar las
fuentes de la información que reciben ni de indagar sobre la verdad de las
afirmaciones que están recibiendo y en esa misma medida, las personas tienden a
‘creer que están informadas’ y utilizan mucha de esa ‘información’ para
enfrentarse a los problemas del mundo real. Básicamente, el problema debe
verse, no desde el punto de vista de que las personas en su vida cotidiana
tomen decisiones basadas en sus emociones más que en razones científicas,
porque eso es normal que suceda (ver Leonardo); el problema real radica en que
cuando las personas, conscientes de que en una determinada situación deberán
encontrar datos “razonables” para tomar una decisión, dada la proliferación de
posverdad a través de la internet y redes sociales, cuando busque información,
lo primero que encontrará serán aquellas que (por el algoritmo que refuerza tus
gustos a través de publicaciones relativas a las anteriores a las que has dado
clic en “me gusta”) van más acorde con tus gustos, tus preferencias, tus
emociones, y no necesariamente esas informaciones serán basadas en datos
científicos.
Las
personas suelen encontrarse con noticias que refuerzan sus creencias,
ideologías, estereotipos y gustos, porque las redes sociales basan sus
promociones (de posts[iii]
y de publicidad), en el tipo de preferencia que el usuario ha mostrado a través
de los clics en “me gusta” y así, termina creándose lo que científicos han
llamado “cámaras de eco”, que son
comunidades de usuarios con fuerte polarización ideológica y sentimental que
apenas entran en contacto con ideas distintas a las suyas (Sebín 2016) .
Ciencia,
sociedad y posverdad
El
fenómeno de la posverdad tiene esencialmente una relación con la ciencia en
tanto implica una indiferencia hacia los datos científicos. Pero el momento
histórico que está viviendo el fenómeno
sumado a la situación actual de la ciencia, en que, según Javier García
Martínez (2017) “desgraciadamente,
el auge de la posverdad coincide con un momento especialmente difícil para la
ciencia. Los casos de fraude, plagio y la imposibilidad de reproducir algunos
resultados están ocasionando que cada año se retiren más artículos de las
revistas científicas”, lo que implica que, si la comunidad científica sigue
perdiendo credibilidad existe la posibilidad de que la posverdad reine en su
lugar y eso a su vez implicaría una pérdida de todo lo que las sociedades
contemporáneas, cuyo distintivo es “cómo las mismas tienen una posibilidad de
conformarse a partir del conocimiento científico moderno” (Díaz 2016) ,
han logrado en esa línea.
La
acción de la posverdad puede identificarse fácilmente en los mensajes cadenas que se reciben a través
de Whatsapp que suelen recurrir al miedo al castigo divino, al odio a otras
personas en función de su raza, etc. para lograr pedir ser reproducidos entre
todos los contactos; en los posts de
Facebook, Twitter e Instagram que apuntan más a las emociones y creencias que a
datos verificables y que tienen la intención de parecer noticias reales, y que
logran reposts precisamente gracias a
que las personas no se preocupan por conocer las fuentes de las informaciones
que les llegan.
La
posverdad es, pues, ese fenómeno que, catapultado por las redes sociales, se ha
convertido en la característica distintiva de la sociedad actual. Según García
Martínez es “tan viejo como la mentira”, pero la fácil proliferación de
noticias falsas y malintencionadas es tan cómoda en la actualidad, que se ha
convertido en un problema preocupante, pues amenaza el futuro mismo de las
sociedades a través de la perdida de la credibilidad de la ciencia.
Trabajos
Citados:
Díaz, Leonardo. Acento. 1 de
Diciembre de 2016. https://acento.com.do/2016/opinion/8406554-posverdad/
(último acceso: 22 de Octubre de 2017).
Flood, Alison. The Guardian. 15
de Noviembre de 2016.
https://www.theguardian.com/books/2016/nov/15/post-truth-named-word-of-the-year-by-oxford-dictionaries
(último acceso: 20 de Octubre de 2017).
García Martínez, Javier. El Mundo.
10 de Marzo de 2017. http://www.elmundo.es (último acceso: 16 de Octubre de
2017).
Kreitner, Richard. The Nation. 30
de Noviembre de 2016. https://www.thenation.com/article/post-truth-and-its-consequences-what-a-25-year-old-essay-tells-us-about-the-current-moment/
(último acceso: 20 de Octubre de 2017).
Oxford
University Press. Oxford Dictionaries. 2017.
https://en.oxforddictionaries.com/definition/post-truth (último acceso: 20 de
Octubre de 2017).
Sebín, Carlos. Investigación y
Ciencia. 16 de Diciembre de 2016. www.investigacionyciencia.es (último
acceso: 16 de Octubre de 2017).

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